domingo, 10 de febrero de 2013

ISABEL


Isabel, desde sus inicios, sufrió duras pérdidas –fue separada de su madre siendo niña y obligada a vivir en la corte por su hermanastro el rey Enrique IV- y se vio forzada a tomar importantes decisiones. Y, además, se mostró firme e inquebrantable ante todas las posibles imposiciones de matrimonio. Así, defendiendo su derecho de elegir esposo, al punto de poner en peligro su vida, se casó con Fernando de Aragón. Pero entonces se convirtió en objeto de maledicencias y apuros económicos.Ésta es la historia de una mujer de gran temperamento. Una soberana de raza, que luchó a brazo partido en una época de grandes cambios y complejas intrigas. La historia de cómo una 
muchacha inexperta lo dio todo por una obsesión: ser reina.

En este libro se unen dos de mis grandes aficciones leer y conocer historia. No es un libro histórico, es una novela que siguiendo la historia nos narra cómo debió ser la vida de Isabel, un personaje al que siempre he admirado. El autor narra los hechos imaginando lo que debieron sentir o pensar sus personajes, lo que hace que nos sintamos más cercanos y podamos emocionarnos con sus sentimientos. Fué una época en que las intrigas, abusos de poder, traiciones debieron estar a la orden del día, más o menos como ahora.