
Una receta que he visto en infinidad de foros y blogs, pero que no me animaba hacerla, porque a ver, una cosa esque te comas un trozo de pollo y te bebas una coca-cola, pero echarselo para cocinarlo es otra cosa y pensaba que aunque decían que sí, eso no iba a estar bueno, pero como tantas veces lo he visto, al final lo he hecho, y tengo que decir que además de ser fácil de hacer, está muy rico, y no sabe a coca-cola.
Ingredientes:
4 traseros de pollo
1 sobre de sopa de cebolla (en todas las recetas que he visto pone que mejor de la marca knor, yo como no la he encontrado, la he puesto de hacendado)
1 bote de coca-cola
Elaboración:
Después de limpiar de grasa el pollo, ponerlo en una bandeja de horno (yo siempre los coloco con la piel hacia abajo, de forma que cuando los doy la vuelta, ésta se quede crujiente), echar la sopa y la coca-cola por encima y hornear a 1 hora a 180º, ya sabeis que los tiempos y las temperaturas cambian mucho de un horno a otro, yo lo he hecho en ese tiempo, con el aire y a la media hora les he dado la vuelta.






